Esta semana os dejamos una interesante sugerencia que nos ha hecho un padre amigo de PequeOliva y que hemos querido compartir con vosotros. Un jugete muy económico, facil de hacer y respetuoso con el medio ambiente.
“Las latitas vacías de PequeOliva pueden ser un excelente juguete una vez consumidas: solamente hay que enjuagar varias veces la latita con agua caliente, ampliar la luz del dosificador con una tijera, e introducir un puñadito de arena, arroz, garbanzos o cualquier otro material sonoro. El efecto sonoro como si se tratará de un sonajero junto con los colores de la lata hace del invento un juguete con un éxito garantizado.
Para evitar que el niño lo abra, se sella el tapón con pegamento y se presiona el gollete para que no sobresalga. Los más pequeños disfrutan mucho agitando, sacudiendo y golpeando los envases; además, son apilables, no se rompen y apenas ocupan espacio.
Una vez finalizado su uso, es recomendale cortar el tapón, expulsar los materiales introducidos e introducir la latita en el contenedor de envases para facilitar su reciclaje.”
Si teneis alguna otra idea no dudes en hacernosla llegar a info@pequeoliva.com