Como el aceite de oliva virgen es una grasa, existe la creencia de que su adición sobre los alimentos es incompatible con el cuidado de la línea. Un aceite de oliva virgen tiene 8’2Kcal/ml, (8’9Kcal/gr), más del doble que las proteínas y los hidratos de carbono, sin embargo su uso moderado previene la obesidad, debido a su composición en ácidos grasos mono y poliinsaturados y a su capacidad saciante.
La Asociación Española de Pediatría recomienda a partir de los seis meses de edad una ingesta de aceite de oliva entre tres y seis raciones diarias de 10ml, adicionado a los alimentos infantiles. La elección de añadir tres, cuatro, o más cucharadas depende de las recomendaciones de consumo diario de grasa, que se sitúan entre el 25-30% de la energía total, y en el caso de consumo de aceite de oliva, se incrementan hasta el 35%. En una dieta de 1.000Kcal/día los valores ideales de consumo de aceite de oliva oscilaría entre 250-350Kcal/día lo que se corresponde con 2-3 cucharadas soperas diarias de aceite de oliva (15ml/cucharada). A medida que el niño crece, puede incrementarse esta cantidad hasta un máximo de 5’5 cucharadas, o lo que es lo mismo hasta 8 raciones de 10ml, que es la cantidad máxima de aceite de oliva recomendada para un adulto que ingiere 2.000Kcal/día.
FUENTE: Fat-induced satiety factor oleoylethanolamide enhances memory consolidation. Proceedings of the National Academy of Sciences of the U.S.A 2009; 106(19):8027-31.
Comité de Nutrición de la AEP. Manual práctico de nutrición en pediatría (2007)