pan-y-aceite1El Aceite de Oliva Virgen Extra es un componente esencial en la dieta mediterránea, su sabor y aroma se puede disfrutar a cualquier hora del día, sin monopolizarse en la comida o en la cena. Uno de los mejores ejemplos es el pan con aceite, en el que se emplea pan tostado y se le añade un chorrito de Aceite de Oliva Virgen Extra, bien repartido para no convertir este alimento en un instrumento pringoso. Si al conjunto se le añade azúcar, tenemos un complemento energético perfecto para usar al momento.

El pan con aceite y azúcar, tomado con moderación (media barra no lo es), no engorda más que otros alimentos ya que el pan ocupa más espacio que las calorías que contiene, y éstas provienen de hidratos de carbono, que se movilizan fácilmente con una actividad normal; por otra parte el aceite de oliva actúa como factor saciante evitando ingerir mayor volumen de alimentos y espaciando el tiempo entre comidas.

Otro modo muy interesante de reponer fuerzas es mezclar Aceite de Oliva Virgen Extra con frutas cortadas en taquitos. Se recomiendan la naranja, las fresas (mejor si no están maduras), kiwi, o manzana verde. Es un sabor indescriptible, mezcla de acidez, amargor, dulzor y picor. Merece la pena probarlo y además es muy sano.

Dejar un comentario